La verdad es que ser madre es una experiencia muy bonita, pero no quita que haya cosas que no nos gusten, porque de momento derecho a quejarnos todavía lo tenemos. Y si he tenido dos hijos, tan malo no será, sino me habría plantado con uno. Pero en este camino de la maternidad todo no podía ser de color de rosa, por lo menos en la mía.

 

Así que hoy vengo a quejarme un poco y contaros las 6 cosas que no me gustan de ser madre.

 1.  Dormir una noche del tirón: He sido una persona muy dormilona siempre, me encanta el poder despertarme tarde, hacer la remolona en la cama sin tener un despertador el fin de semana. Y eso lo sobrellevo bastante bien, pero el no poder dormir una noche del tirón… eso sí que lo anhelo con toda el alma. Si el mayor tiene 4 años pues desde entonces que no duermo una noche entera seguida. No voy zombi por la vida porque el cuerpo se acostumbra pero, oye, yo pensé que eso era una temporadita, ¡no años!

 2.  Mamá para todo: El pequeño, es mamá para todo, que dices que tierno y bonico. Sí, cierto es súper mimosote y pesadete a partes iguales. Pero eso que para que cualquier cosa sólo tenga que ser yo, cuando su padre está al lado, me asfixia. Por ejemplo, si se despierta y estamos los dos, he de ir yo, si no llora como un loco y se desvela. Si estamos en casa y quiere algo de la cocina, ¿a quién viene? a mí. Si salgo a la calle y él se queda en casa, drama porque se va la mamá. Y esa situación me asfixia muchas veces. Al mayor le daba igual si estaba conmigo o con su padre.

 3.  Falta de horas en el día: La sensación de no llegar a todo, de que llega la hora de cenar tuya y te sientas por primera vez desde que te levantaste casi por la mañana. No es que no hayas querido sentarte, sino que entre ir al cole, guarde, preparar cenas, jugar un poco, en recoger la casa (o algo de las cosas que hay en medio) Faltan minutos para poder hacer esa simple acción.

 

 4.  Sufrir por ellos: Yo lo paso fatal cuando se hacen daño, cada vez lo voy gestionando mejor, pero hay veces cuando escucho tortazos que dices, se ha hecho daño seguro, me pongo muy nerviosa, y como le salga sangre ya, apaga y vámonos. No puedo evitarlo, pienso en el dolor que tienen, que quizás lo podría haber evitado, y el verles sufrir, me supera. Así que sí soy una madre sufridora en ese aspecto, lo que me espera.

 5.  Cuando te ponen al límite: Muchas veces son por chorradas, rabietas interminables, por la comida, por salir a la calle y no querer andar, pero tampoco ir en el patinete… son situaciones que por separado las llevas o sobrellevas. Pero hay otros días en el que dices no puedo más hoy. Y ese punto no me gusta nada.

 6.  La reducción del tiempo en pareja: El tiempo en pareja es necesario, y que tengas hijos no tiene por qué eliminarla, pero la reduce. No por culpa de los niños es culpa nuestra por no saber priorizar en algunas veces, pero casi siempre tendemos a priorizar para los niños y no para la pareja.

 

No soy perfecta, así que creo que dentro de algo bonito también pueden haber cosas malas, cada uno tendrá unas, pero estas son las mías. ¿Qué cosas no te gustan de ser madre?