La trona para el bebé es uno de los artículos que más necesitaremos y usaremos más tiempo con nuestros peques. Por lo que escoger cual va a ser la más adecuada no será tarea fácil. ¿Cómo escojo la trona, reclinable o no? ¿De madera o de plástico? ¿Qué se pliegue o fija?

Son muchas de las preguntas que debemos hacernos antes de decidirnos por una, ya que luego cuando empezamos a utilizarla y va pasando el tiempo, maldecimos en que momento nos decidimos por ese trasto de trona y porque no lo pensamos un poquito más. Yo la primera, mi primera trona fue un fiasco, y ahí sigue que cada vez que la usa mi hijo mayor la maldigo.

El mundo de las tronas es muy extenso y con precios muy variados, muchas veces la trona pasa a un segundo plano ya que no la vamos a utilizar nada más nazca el bebé, por lo que en el momento que vamos a necesitarla y nos disponemos a comprar, hacemos balance de lo que ya nos hemos gastado en los artículos del crio y terminamos por aligerar precios, «total la trona simplemente es para comer».

Así que, como consejo, os recomiendo que sea una de las cosas importantes a estudiar. Si algún grupo de amigos tiene que haceros algún regalo conjunto para el bebé, aprovechar la situación. Y si no es el caso, tenerla vista y casi os diría comprada de ante-mano.

PRIMEROS PUNTOS QUE TENEMOS QUE FIJARNOS PARA ACERTAR EN LA ELECCIÓN DE TRONA

-Pensar si la vamos a tener fija en una estancia de la casa

-El espacio que ocupará la trona, que no esté en un sitio molestando continuamente.

-Si la usaremos para nuestra casa o en otra en ocasiones puntuales como abuelos o segundas residencias.

-Si la queremos de madera o de plástico.

Reclinable o fija

Posiciones en altura

Evolutivas

-El tamaño de la bandeja

-Acolchado de tela o plástico

 

EN UN LUGAR FIJA O ESTÁTICA

Punto importante a tener en cuenta, primero de todo pensar donde van a comer nuestros hijos. Si van a comer siempre en la cocina, en el comedor, con vosotros en la mesa… ser prácticos y realistas,  yo decía no no ellos comerán en la cocina, y no, al final comen en el comedor igual que nosotros.

Por lo que pensar el sitio, ya que si van a comer en el comedor siempre quizás te interese dejar la trona ya en el comedor fija y no ir sacando y poniendo la silla continuamente, por lo que una trona estéticamente más mona no romperá la estética del comedor y no la vas a odiar cada vez que la veas.

EL ESPACIO QUE DISPONEMOS PARA GUARDAR LA TRONA

Pensar en que la trona aunque sea plegable o más reducida en tamaño si nuestra casa es pequeña puede ser un estorbo que durará varios años, por lo que será un punto a tener en cuenta.

Sobre las que se pliegan, hay gente muy contenta con ellas, a mí, la primera fue de ese tipo y me peleo con ella cada vez que quiero plegarla, y tampoco es que ocupe tan poco plegada, por la que la dejo abierta ocupando un sitio bastante considerable

SI LA ESTAMOS BUSCANDO PARA NUESTRO DOMICILIO COMO USO HABITUAL O NO

Pensar, la buscamos para tenerla en nuestra casa de uso diario, o la buscamos para casa de los abuelos o en segundas residencias. Será un factor importante sobre todo en lo económico ya que para usos puntuales hay tronas muy buenas más económicas.

 

RECLINABLES O FIJAS

Importantísimo no dejarse llevar por la practicidad, recuerdo que me dejé aconsejar con mi primer hijo, y lo que me convenció fue, el reclinado de la trona, que si se dormía podía seguir durmiendo ahí. Ahora después de 5 años y dos maternidades, os digo que, primero, una trona no es un lugar de descanso para un niño por muy reclinada que esté, la trona tiene que hacer la función de trona, es decir para comer, y fin. Por lo que yo os recomendaría pasar de las reclinables.

DE MADERA O PLÁTISCO

Este punto va  muy ligado a si va estar en la cocina o en el comedor, en mi caso yo la tengo fija en el comedor, no por falta de espació ni porque no tenga para comer en la cocina, sino porque todos comemos en el comedor de casa por lo que en la trona de mi segundo hijo, escogí una trona de madera en color negro acorde con las sillas de casa, y queda totalmente integrada con el resto de sillas de la mesa. En cambio con el primero  era de plástico y metal y encima con estampado de animales infantiles, por lo que la tengo plegada y escondida porque cada vez que la veo después de 5 años me entran todos los males.

POSICIONES EN ALTURAS

Veo interesante la opción de que haya partes de la trona que pueda cambiar de posición o crecer con el niño, como el reposapiés o el asiento ya que de esta forma la trona va creciendo con el bebé haciendo que dure más tiempo.

Lo que si veo innecesario son las tronas que regulan la altura de la trona en sí, ya que las mesas siempre están en la misma altura, y  para bajar la trona a la altura de una mesita de café, al niño ya lo pones en una silla chiquitita sin miedo a que se caiga.

 

EVOLUTIVAS

Estás hacen un poco referencia a lo que decía de las posiciones, ya que la trona va creciendo con el niño dándole más vida útil. Incluso tronas que tienen más de una función también lo veo practico, tronas que se convierten en silla, dándole una utilidad cuando ya no se necesita la trona, por lo que el dinero invertido queda más que amortizado.

 

EL TAMAÑO DE LA BANDEJA

El tamaño de la bandeja encuentro que también es importante ya que cuando son muy reducidas, tienden a suceder accidentes. Ya que el bebé  o el niño tienen poco espacio para maniobrar terminando derramando cosas.

 

ACOLCHADO DE LAS TRONAS TELA O PLÁSTICO

Ventajas  de las de plástico, es que se limpian fácilmente, pero por otro lado, en verano dan mucho calor por lo que el bebé suda, con el tiempo el color se puede volver amarillento, y se termina quebrando.

Los de tela no se limpian tan fácilmente pero los pones a la lavadora y punto. Y normalmente puedes cambiar el acolchado de tela si te cansas, ya que suelen tener recambios.

¿Os guías por estos puntos para buscar la trona de vuestros peques? ¿En que os basais?