La mayoría de los niños estas últimas semanas han iniciado la vuelta al colegio y a las escuelas infantiles, unos habrán empezado la mar de felices, otros llorando los primeros días, otros llorando día tras día. Y muchos padres se preguntarán ¿hasta cuándo? ¿Qué puedo hacer para que no llore mi hijo/a?

PRIMERO DE TODO ENTENDER AL NIÑO

Lo primero que tenemos que hacer es intentar evitar las comparaciones, ni con otros hermanos, ni con otros niños.

Tenemos que ponernos a su altura y darnos cuenta de que el niño no llora porque , ni por capricho y que cada niño es un mundo.

No podemos exigirles al niño/a que entre feliz y contento, cuando no lo está.

Pero podemos ayudarlo e acompañarlo de una forma más respetuosa y que vaya cogiendo confianza y seguridad en sí mismo

PASOS QUE PODEMOS SEGUIR PARA AYUDAR A NUESTRO HIJO

1-. Hablar con él/ella sobre la situación, si hay algo que le de miedo, si le da vergüenza hablar con los compañeros/maestra explicarles que es normal sentirse así, y que no es malo.

Explicarles como vivisteis los primeros días de escuela cuando erais  pequeños, explicarles que también os pasó lo mismo, pero que poco a poco hicimos amigos, jugábamos y hacíamos cosas divertidas.

(Sí tenéis imágenes de cuando ibais al colegio, les  gustará verlas y les ayudará)

Puede que vuestro hijo/a  todavía no hable del todo bien y le cueste explicar lo que le pasa.

2-.Podeis jugar al juego simbólico, a profesores y alumnos, será una manera de ensayar lo que el niño se encontrará en cuanto llegue al colegio. Incluso si no os cuenta mucho de lo que hace en clase, esta es una forma de averiguar cosas.

3-. No decirle: Hoy no llores, ni sobornarlo con regalos. Ni cuando salga del colegio lo primero que preguntéis sea ¿has llorado?

4-. De camino al colegio hablar de cosas divertidas, de cosas que haréis al salir de clase. Eso le ayudará a visualizar en el después y a la vez  durante el camino no irá pensando “al cole no, al cole no”

Cuando ya estéis en la escuela, explicarle que ahora os vais a trabajar y en un rato mamá estará en la puerta esperándole con un abrazo.

5-. Intentar no hacer despedidas interminables, porque será peor.  No os  quedéis mirando por la puerta media hora, porque el irá mirando y al final  reculará.

 

 

6-. Intentar mostraros seguros y contentos, que ellos no vean que también estáis asustados, ni preocupados. Ellos lo ven todo y les transmitís inseguridad.

Sé que cuando vemos a nuestros niños pasarlo mal, gritando nuestro nombre o si nos dicen al terminar las clases que ha llorado bastante durante el día… se nos parte el corazón  y más de uno/a se irá llorando al trabajo. Vemos que lo pasan mal y eso lo único que los padres no queremos para nuestros hijos.

Pero como madre  que pasó por unas semanas de lloros a la entrada y salida del colegio. Todo mejora, y sin forzar se lleva mejor.

El carácter del niño hace mucho y eso no se puede cambiar.

Sí estáis leyendo esto porque a tú hijo/a le está costando adaptarse, tranquila, no estás sola. Ánimo verás cómo poco a poco la situación mejora.

Si queréis dejar vuestra experiencia u opiniones podéis dejarlo abajo en comentarios, seguro que a muchas mamis les ayudará. Y recordaros que también estoy por Instagram en @mamayotrascosasoficial, besitos familia.