No comentar ni alabar las mil monerías que hace el pequeño delante de su hermano mayor, se ha convertido en algo clave en nuestra casa. Básicamente por los celos.

Aunque esa etapa ya la pasamos, como os conté en este post «Celos con la llegada de un hermano» con el nacimiento del hermano pequeño, es un tema que puede ir resurgiendo en diferentes etapas de crecimiento de nuestros hijos, y una de ellas es cuando el hermano menor deja de ser tan bebé y empieza a hacer todas aquellas gracias que hacía su hermano destronado hace un tiempo. «Que espabilado está, está muy grande, que listo es, está precioso, duerme súper bien…» y un sin fin de cosas que muchas veces nos olvidamos que él mayor nos está prestando atención. Y ¡ojo! algunas veces ellos no dicen nada, pero eso no quiere decir que no lo oigan, ni que no les afecte…

Nosotros había muchas veces que no nos dábamos cuenta o no nos habíamos parado a pensar en cómo podía afectarle,  incluso en situaciones como: regañando al pequeño porque ha hecho algo mal, ves como el mayor también lo hace para que lo regañes a él. Eso es una llamada de S.O,S en toda regla.

Así que toca actuar, y no sólo nosotros sino también al resto de gente que nos rodea, ya sean familiares, como amigos. Ya que muchas veces esos comentarios vienen de fuera.

 

CAMBIOS PARA EVITAR CELOS CON LAS DICHOSAS COMPARACIONES.

 

-Si tenemos que alabar alguna proeza que ha hecho el pequeño, incluir también al hermano.

«Que dibujo más bonito has hecho, (y si el mayor está al lado y está mirando y él no ha hecho ninguno) animar al mayor con un: quieres hacer un dibujo tú, que te salen preciosos»

«O si los dos han hecho un dibujo, con un que artistas sois los dos» siempre por igual.

Hacerles sentir importantes y que os pueden ayudar con el hermano, nuestro pequeño odia sentarse en la silla, pero hay momentos que no queda otra, si o si tenemos que ir en ella. Pero hacer que se siente sin lloros es tarea difícil, mi mejor ayuda, el mayor, le hemos hecho partícipe del momento. El pequeño hace todo lo que el mayor. Por lo que el mayor se sienta en la silla, y al instante el peque quiere sentarse, cuando baja el mayor, le felicito por haberme ayudado a que se sentara. Que sin él no habría podido.

-Si se están peleando, y yo no he visto quien ha empezado, la charleta va para los dos por igual. Es importante no tomar partido por ninguno.

-Intentar dedicarles tiempo en exclusiva a cada hijo por separado, aunque sean sólo 5 min al día.

-Es importante que nos carguemos de dosis doble de paciencia, intentar abordar estas crisis con más calma, aunque sea difícil, los beneficios siempre son mayores. Repartir muchos besos y muchos abrazos, ese siempre tiene que ser nuestra mejor medicina para reducir las tensiones.

 

Y hasta aquí el post de hoy familia, no dudéis en compartir vuestras opiniones más abajo en comentarios, y recordaros que estoy en Instagram, Facebook y Twitter