El destete es un tema que muchas veces nos puede llegar a crear un poco de ansiedad, una por no saber cómo hacerlo, como afrontarlo u otras por sentirnos culpables.

Las mujeres tenemos esa mala costumbre de sentirnos culpables por sentir alivio por algo con lo que ya no te sientes cómoda, o culpable por pensar que puedes crearle un trauma al niño.

Por lo que hacerlo de una forma progresiva y siguiendo el ritmo de ambos nos ayudará a tener un destete más respetuoso y menos traumático para los dos.

 

El destete

Yo soy partidaria de no hacer las cosas de una forma brusca y de golpe, es decir soy más de hacer las cosas de una forma progresiva, ya que los resultados normalmente son más satisfactorios. No sólo en el tema del destete sino en todo.

Tenemos que pensar que la lactancia para el niño es algo natural y «suyo», por lo que retirarla de golpe, muchas veces nos puede afectar en otras cosas de nuestro día a día en las que antes no teníamos ningún problema; como el dormir, en su carácter… Por lo que hacerlo de una forma gradual puede hacer que el niño se vaya acostumbrando poco a poco a esa retirada y sea menos traumático.

                          Un destete progresivo hará que la situación sea más natural

Yo no soy ninguna asesora, por lo que siempre aconsejo que con temas de lactancia se acuda a alguien especializado y que entienda del tema. Yo sólo os puedo contar mi experiencia y como nos fue.

 

¿Cómo afrontarlo?

Los dos destetes fueron parecidos, lo único que les diferenció fue el inicio de la lactancia que ya os conté en el post de el duro comienzo en la lactancia que con el primero fue muy duro y con el segundo una maravilla y  la otra diferencia fue que con el primero terminó a los 8 meses y con el segundo a los 20 meses.

Tengo que decir que cuando la lactancia fluye, cuando no hay barreras ni problemas, ni hay algo que nos haga sentir incomodas a ambas partes, no tenemos por qué ponerle fin, ese ha sido siempre mi pensamiento.

Ahora bien, puede llegar el momento en el que, caso uno, la madre empiece a sentirse incomoda, en que ya no quiere dar más el pecho (por los motivos que sean, eso es un tema que nadie tiene que cuestionar, más que la madre, cada una tenemos nuestro motivos). Y caso dos el bebé empieza a reducir tomas, poco a poco vamos viendo que hay tomas que va eliminado (esto sería lo idóneo para los dos) ya que el bebé va regulando según sus necesidades, y el sólo se amolda al cambio, por lo que nada le vendrá de nuevo.

 

Caso uno

Si te encuentras en el caso uno en que la madre es la que necesita empezar a destetar, como decía más arriba, mi consejo es que lo hagas de forma progresiva, no quieras correr, no quieras eliminarlo de golpe, ya que puede perjudicarte a ti  físicamente, ya que eliminar la lactancia de golpe puede hacer que el pecho se congestione y tengamos problemas de mastitis . Y por otro lado el niño o niña puede llevarlo mal.

 

¿Cómo empezar?

Empieza eliminando las tomas en las que sabes que le afectarán menos, si es el caso que va a la guardería, esas son las primeras que puedes eliminar. Si te sacas la leche para que se la den allí, deja de hacerlo, esa toma es fácil (sustitúyela por leche de formula) ya que tú ya no estás presente, cuando sea fin de semana esa toma tampoco se la des,  haz lo mismo. Te puedes encontrar en que al estar tú él quiera el pecho, pues puedes aprovechar que cuando va a llegar la hora de esa toma, tú tengas que ir a dar un paseo, a tirar la basura o un simple baño, de esta forma si no te ve le será más fácil.

Si ya toma sólidos, pues una cosa por la otra y ya.

Una vez veas que esas tomas las lleva bien, que ya no las pide, tendremos que pasar a las más conflictivas. Lo mejor es no forzar, muchas veces el niño no está preparado y tenemos que ir preparándolo poco a poco.

Hay niños como el mío, que son muy teteros, y que además se suelen dormir tomando el pecho, sobre todo a la noche o siestas, incluso a la noche se despiertan 100 veces y reclaman el pecho.

 

¿Cómo podemos hacerlo?

Podemos intentar buscar una alternativa para relajar al bebé y que no sea el pecho, muchas veces que el padre sea el encargado de eso es bueno, ya que al no estar la mamá lo verá como algo diferente. Nosotros aquí es cuando introdujimos los cuentos, el papá era el encargado y sigue siendo de ese momento,  se sentaban en la cama a contar un cuento, entonces él pasó de asociar el pecho  para dormirse,  a el momento cuento para irse a dormir.

Luego las tomas nocturnas, como están tan dormidos el biberón si es el caso que lo acepta suelen tomárselo bien. Muchos niños al retirar el pecho las tomas nocturnas suelen empezar a eliminarlas.

Tener en cuenta que estos cambios siempre son progresivos, no vienen de la noche a la mañana y habrá días mejores y peores, pero se ha de ser constante.

Cuando el niño es más mayor y entiende más, se puede intentar hablarlo con el siempre dentro de su entendimiento, desde que la mamá tiene pupa en el pecho a cualquier cosa que se os ocurra.

Se dé un caso, en que la mamá se puso tiritas en el pecho y le contó al niño que tenía pupa. Y el niño tan normal, lo entendió y dejó de pedir el pecho para dormir, y mira que lo intentó de mil formas. Pero muchas veces lo más simple y que ellos entiendan es la mejor forma.

 

Caso dos

El niño es el que progresivamente va dejando las tomas según va creciendo. Este caso sería lo idóneo y lo más respetuoso, y para él será algo normal ya que es él el que está decidiendo cuando no quiere dejar de tomar esa toma.

Por lo que tenemos que entenderlo, y si rechaza el pecho no forzarlo, si no quiere le ofrecemos otra cosa.

Si el niño va haciendo ese patrón, lo irá haciendo con todas las tomas tarde o temprano.

Que lo ha hecho con todas,  pero con la de la noche no, y ha llegado el momento en que la madre necesita eliminarla, pues podemos hacer lo mismo que en el caso uno.

Yo tuve un poco de los dos casos, con el primero, lo dejó él por completo.  Y tengo que decir que no me lo esperaba incluso llegue a sentirme mal por haberse destetado, con lo que me había costado y ya se había terminado.

Y con el segundo estaba muy a gusto, pero ya al final es como, “bueno hijo cuando quieras eh!”. Que no había prisa, pero si empezaba a eliminar ya la última toma de la noche yo encantada de la vida.

Él sólo había ido eliminando las tomas del día progresivamente, conforme él iba estando preparado, por lo que un día empezamos a hacer otras rutinas de noche, una empecé a darle durante el día leche de vaca, al principio no le hizo nada de gracia, ponía unas caras jajajaja por lo que opté por darle biberón con leche artificial, no estoy nada en contra de la leche artificial, por lo que para mí era una opción estupenda para sustituir esa toma de leche que no iba a tomar. Seguimos ofreciéndole leche de vaca durante el día, hasta que la tolero bien y ya sustituimos la artificial por la de vaca.

En nuestro caso sé que el biberón iba a aceptarlo ya que el en la guardería ya había tomado cuando yo trabajaba, lo que la leche en ese caso era mía, y tenía la duda era si aceptaría la leche de formula en vez de la materna, más que nada por el sabor. Y sí la quiso sin problemas.

Si fuera el caso de que no la hubiera querido la leche artificial, tenía pensado como plan B, mezclar leche artificial con leche mía, y conforme fueran pasando los días iba a ir reduciendo la cantidad de leche materna y subiendo la artificial. Pero no fue necesario.

Luego el papá le contaba un cuento junto a su hermano, y de allí lo pasábamos a dormir a la hamaca, tengo que decir que él siempre se ha dormido allí, no es que la haya añadido para este caso, si se dormía al pecho se quedaba y ya, si terminaba y no se dormía lo pasaba a la hamaca. Así que era, cuento + biberón en hamaca o cama+ dormir.

En nuestro caso sorprendentemente no le importó el cambio y le pareció bien incluso haciéndolo yo, si no hubiera funcionado, lo habría dormido el papá y yo me habría ido de la vista de el  para que no tuviera la tentación de reclamarme.

 

Tengo que decir que con todo esto del destete, muchas veces no sólo tenemos que lidiar en cómo afrontar el destete, sino también en cómo afrontar nuestros sentimientos ante un destete, que hablaremos en otro post.

 

Espero que os haya ayudado un poquito, y si queréis compartir vuestra experiencia os animo a compartirlo en comentarios, que seguro que le será de utilidad alguna mamá.