No viene de nuevo que entre hermanos y más si tienen edades próximas haya conflictos y peleas entre ellos. Pero algunas veces, puede ser un conflicto continuo, donde la discusión, las peleas y los enfados se den una y otra vez alterando el orden familiar. ¿Qué hacer cuando esto sucede? ¿Cómo frenar las peleas entre hermanos?

Nosotros en casa últimamente tenemos una situación de este estilo, nos encontramos con dos niños uno de casi 5 años y otro de 2  y medio, donde cuando pasa el mayor por delante del pequeño… pam colleja al canto (por lo que este se devuelve), pasa un rato y pam patada, un juguete que se quita al otro, uno quiere jugar con el otro y el otro no quiere… y así se va encadenando una pelea tras otra. Esta situación nos llevó a replantearnos que estábamos haciendo mal y que podíamos hacer para mejorar esa situación y frenar un poco esas peleas.

Primero de todo antes de explicaros que estamos haciendo para que mejore la situación, tengo que aclarar, que las peleas entre  hermanos  es algo absolutamente normal, y que se seguirán dando a lo largo de los años tanto en mi familia como en la de cualquier otra persona, el problema no es la discusión sino como lleven a cabo la discusión, ya sean las manos, pies, insultos o gestos ofensivos. Lo que nosotros queremos cambiar es su manera de llevar esas peleas y mejorar la manera de solucionarlo.

 

PASOS PARA FRENAR LAS PELEAS ENTRE HERMANOS

 

1- Lo primero de todo, intentamos no tomar partido por ninguno de los dos y menos si no lo hemos visto.

 

2- El objetivo es que aprendan a resolver el problema ellos solos, lo que en situaciones el pequeño por su corta edad puede costarle un poco más, por lo que si hay situaciones que oímos que se están peleando nos acercamos para ver qué pasa, y si la pelea es por un juguete, que suele ser el 80% de los casos lo atajamos de dos formas:

 

2.1- Si los dos quieren el mismo, les preguntamos de qué manera podrían jugar los dos con el mismo juguete, intentamos preguntarles si se les ocurre alguna (obviamente esto lo hacemos más por el mayor que es el que razona más, el pequeño todavía no habla mucho), si no se les ocurre, intentamos proponer diferentes soluciones para ver si alguna les atrae.

 

2.2- Si vemos que no se llega a ningún acuerdo, retiramos el juguete conflictivo, muchas veces eso crea un momento de tensión, pero al ver que no podrán jugar con eso, ellos mismos llegan a la conclusión de que para jugar tendrá que compartirlo o buscar una alternativa.

3- Muchas veces el conflicto viene porque el mayor está jugando y el pequeño simplemente quiere jugar con el mayor. Pero el mayor no tiene por qué querer jugar siempre con su hermano y no podemos obligarlo. Es normal que quiera tener ratos solo para él. Por lo que si nos encontramos en esa situación, lo hablamos con el mayor y le animamos a buscar un juego que crea que a su hermano le pueda gustar mucho. Normalmente se lo dice en plan: Quieres algún juguete chulo (es  cómo él se lo diría jaja) y le va diciendo cosas, dinosaurios, coche pelota… Hasta que el pequeño dice sí.

Muchas veces para nuestra sorpresa después de buscar un juguete, el mayor termina jugando también.

El retirar el juguete también nos sirve para trabajar la tolerancia a la frustración y la empatía. Negociar significa  pensar en el problema y no dejarse llevar por la frustración  y el enfado, además de buscar posibles soluciones teniendo en cuenta lo que quiere el otro.

 

4- Sentarnos a escucharles y que nos expliquen qué les pasa, ya que muchas veces se repiten las situaciones y esto nos puede ayudar, a ver lo que le molesta a uno o al otro y poner unas normas para que no se repitan.

 

5- Observar si la conducta que tienen es para llamar la atención de los padres, por lo que si es así pasar un ratito más con ellos haciendo cosas, seguro que les ayudará a mejorar esas conductas conflictivas.

 

Estos son los pasos que de momento estamos llevando a cabo, es cierto que quizás hay más cosas pero para mí estos 5 puntos para empezar son los básicos. Y a partir de allí vamos trabajando.

En nuestro caso, creo que está funcionando, hay momentos en que cuesta, pero vamos viendo como poco a poco hay menos peleas o estas se gestionan mejor. Pero todavía queda camino, ya os contaré en unos meses cómo vamos. Porque tenemos que ser realistas y saber que esto no cambia de la noche a la mañana.

 

¿Alguna más en esta situación? ¿Cómo solucionáis los conflictos entre vuestros hijos?