Lactancia materna o lactancia artificial, es nombrar estás palabras y desencadenar una lucha ¿Cuál es mejor? ¿Por cuál decantarme con mi bebé?

Todos sabemos que según los expertos la lactancia materna es la mejor opción a nivel nutricional. ¿Eso quiere decir que la lactancia artificial no es saludable? No, las leches infantiles proporcionan a los bebés los nutrientes que necesitan para crecer y desarrollarse. Lo que la leche materna viene de una fuente natural y la artificial no.

 

Entonces ¿Es mejor la materna?No,  a la hora de decidir que opción queremos para nuestros bebés, no sólo tendríamos que valorar ese aspecto, porque entran muchos más factores en juego.

Muchas mamás deciden dar lactancia materna coaccionadas  por lo que dirán. O deciden dar el pecho o el biberón por falta de información, porque la vecina del  cuarto tuvo una mala experiencia y yo no quiero pasar por lo mismo.

 

Si nos preguntamos ¿porqué le quiero dar biberón? ¿Porqué le quero dar el pecho? ¿Lo sabemos?

Yo no defiendo ni la lactancia materna ni la artificial. Soy de la opinión que una madre tiene que escoger y valorar lo que crea más oportuno para su hijo/a, por los motivos que sea.

Nadie es quién para juzgar las decisiones de otra persona, que cada uno juzgue las suyas, que suficientes tenemos.

Lo que conseguimos con tanta lucha es crear inseguridades, miedos, sentimientos de culpa, incluso muchas veces vergüenza. Sé que hay gente que pensara, “venga que exagerada” ¡Pues no!

Inseguridad: Cuando eres primeriza estás insegura de todo. Si encima la gente te calienta la cabeza de porque le das esto y no lo otro, esa inseguridad aumentara.

Vergüenza: Si damos el pecho y queremos pasarnos al biberón por los motivos que sean. La vergüenza se asoma por el que dirán, vergüenza de no haber podido cuando “todo el mundo puede”

Si damos el biberón, vergüenza porque la gente seguro que pregunta ¿y porque le das biberón, el pecho es mejor? (aquí yo sentiría vergüenza más bien del que pregunta estas cosas tan absurdas, pero bueno esto es otro tema, pero real como la vida misma)

 

Por eso digo que cuando tomemos una decisión, no la tenemos que tomar pensando sólo en el bebé, sino también en la madre. Y no hablo de, cual es más cómodo (que si lo decides por ese lado, perfecto es tú decisión) pero tenemos que tener en cuenta la parte psicológica, en como esté la madre en ese momento. Porque tenemos de estar seguras, decididas y convencidas.

Pero y ¿qué pasa sí a medio camino decido cambiar? Pues no pasa nada, si el cambio va a ser para estar mejor tanto tú como el bebé, ¿qué problema hay?

 

Como ya sabéis con el mayor tuve unos inicios de lactancia malísimos,(aquí os lo explico)  y muchos problemas no habrían estado sí no me hubiera preocupado tanto del que dirán, ni de todas las opiniones gratuitas y dañinas que recibes, y que hacen que te sientas mala madre.  Y en ese momento lo que necesitas es apoyo, gente que te entienda y te diga oye que es lo que tu quieres. Eso…. pués hazlo.

Hace unos meses leí un artículo que me sentí super identificada con mi primera lactancia y si lo hubiera  encontrado en el 2014 me habría venido de fábula, así que si tenéis ocasión leerlo “A ti, que das el biberón a tu bebé…” de Una madre molona.

 

Así que si estás en ese punto decidiendo y te preguntas ¿Qué es lo mejor, materna o artificial? Reformúlate la pregunta ¿Qué es lo que yo quiero? ¿Qué es lo que necesitamos?

 

¿Qué opináis al respecto? ¿Os encontrasteis con prejuicios según la decisión que tomasteis?