Si en casa tenéis pequeños Picassos, estos lápices les encantarán. Son colores especiales para la hora del baño y aptos para sumergirse en el agua, con ellos pueden pintar los azulejos, la bañera y sin ningún temor de que luego no se borre.

Es muy  fácil de borrar, con la palma de la mano con un poquito de jabón o con un simple paño húmido, lo pasas por la superficie pintada y se borra automáticamente, y queda perfecto después.

Cuando dibujan, el pigmento del color se ve perfectamente en el azulejo o en la bañera (tengo que decir que mis azulejos son blancos, en otros colores si son oscuros no puedo asegurar que se vean igual).

Les encanta ver como una superficie que en teoría no se pinta, que no es un folio, sino más bien una zona prohibida pueden pintarlo sin miedo.

Van recubiertos de un plástico duro, que les permite un buen agarre y que no se les resbalen de las manos, a la vez tienen una pestaña que pueden subir y bajar el color conforme se va gastando.

Nosotros se lo regalamos al mayor un día como premio, y a él le encantaron. A él ya de por si le gusta pintar, pero cuando le dijimos que era para pintar en la bañera, su contestación fue:

-¡bien, bien, bien!

Los colores para el baño son una buena manera para estimular la comunicación, la creatividad, sensibilidad, y aumentar la capacidad de concentración y expresión de los niños.

Os los recomiendo,  para un detalle original, un ratoncito Pérez o un regalito sorpresa, seguro que triunfan.

 

¿Conocías los colores para el baño? ¿Los han usado alguna vez vuestros niños? ¿Qué os parecen?