El embarazo ya de por si puede crear muchos miedos e incertidumbres sobre todo cuando somos primerizas, ya que entramos en un terreno desconocido, y lo desconocido puede llegar a asustar. Pero que pasa cuando nos somos primerizas, que los miedos e inseguridades vuelven a nosotras, aunque esta vez son diferentes.

En los segundos embarazos, los típicos miedos de ¿sabré sujetarlo? ¿Seré una buena madre? ¿Y cuando se ponga enfermo?… Estos típicos miedos ya no existen, porque eso que dicen que la experiencia es un grado, es totalmente cierto, todos esos miedos que nos invadían, ahora no existen, lo tenemos por la mano y lo damos por hecho que podremos con ello, pero surgen otros sobre todo relacionados con el primogénito. ¿lo querré tanto como a su hermano? ¿Tendrá celos el mayor? ¿Podré ocuparme de los dos? ¿Cómo los dormiré a los dos en la siesta? (este si son de edades próximas) ¿Las salidas a la calle, podré ir yo sola con ellos?

Pues bien todas esas dudas y muchas más se nos pueden plantear durante el embarazo, y como bimadre que soy, mi consejo es siempre mente positiva, es normal que tengas dudas, pero nunca pienses en que no vas a poder, porque el miedo paraliza. Cuando venga el problema afrontalo, y si ves que cuesta, se buscan soluciones y poquito a poco todo vuelve a la normalidad.

¿Lo querré tanto como al mayor?

Cuesta pensar que un amor tan grande por un hijo puedas llegar a sentirlo por otra persona, y es algo en que no se entiende hasta que nace el segundo. En ese mismo instante en que le ves la carita por primera vez, se te van todas esas dudas, por que no es que ese amor se divida sino que se multiplica, se que suena a topicazo, pero así es.

¿Tendrá celos el mayor?

Es algo posible que suceda, sobre todo si el mayor todavía es pequeño. El mayor de la casa al nacer su hermano como os conté en este post, tubo un poco de celos, pero tenemos que verlo más que como un problema como una nueva etapa.

Lo ideal es hacerle participe de todo, que el también se involucre en los cuidados del pequeño, que nos ayude a cambiarle el pañal, a preparar el baño a enjabonarlo, así él también se verá incluido y que forma parte. Y no verá al hermano como un estorbo en que ha hecho que cambie todo en su vida, sino que también puede ser algo divertido.

Dedicarle momentos exclusivos para él en el que sea él el centro de atención, y si sufre de algún tipo de celos, aceptarlos nosotros y no regañarles ni obligarles a que eso es malo, no, no es malo, es su manera de expresar que el no está bien y necesita nuestra atención.

Así que paciencia, todo pasa.

¿Podré ocuparme de los dos cuando esté sola?

Cuando el mayor está entrado ya en 4 o 5 años puede que no sea un miedo que nos venga a la cabeza, pero cuando el mayor tiene dos años, os aseguro que es una de las mayores preocupaciones. Como haré cuando esté sola, si muchas veces solo uno ya se complica el asunto. Pues bueno la cuestión es vernos en la situación e ir viendo. A nosotros nos funciono salir mucho de casa, está claro que tener a un crio de dos años metido en casa todo el santo día no es la solución. Si va a la guardería, el asunto mejora un poco. Que no va a guardería, pues bueno, salir a pasear, ir al parque ayuda a que el se entretenga y se desfogue y vea esa actividad como algo que está pensado para él por lo que le ayudara en el tema de los celos.

Si vemos que siempre hacía una hora concreta se nos complica el asunto, cambiar las rutinas e intentar a esa hora hacer algo diferente. La prueba y error es la solución, poco a poco iremos encontrando nuestra zona de confort.

¿Salir a la calle con los dos?

No tenemos que afrontar este con miedo y quedándonos con la solución más fácil que es, quedarnos en casa. Porque es necesario que salgamos tanto para los niños como para ti.

¿Cuáles fueron tus miedos frente al segundo embarazo?