El sentimiento de culpa en la maternidad te anula, no te deja ver la realidad tal como es, la distorsiona de tal forma hasta que te hace sentir que eres mala madre, mala como mujer, como compañera. Y eso NO es así, por el simple hecho de intentarlo, porque una siempre quiere darle lo mejor a sus hijos, a su pareja a sí misma pero muchas veces la situación nos sobrepasa.

Pero TÚ eres la mejor madre, porque tú estás ahí día a día, porque lo intentas, porque lo sufres, porque esto no es fácil, y sobre todo tienes que saber que no estás sola y que es algo común…

Muchas veces nos lapidamos  a nosotras mismas, yo la primera, tomamos de referencia las maternidades que muchas veces vemos en redes sociales y parecen maternidades tan idílicas y una se fustiga por el caos de su maternidad. Y señoras la maternidad es eso es un caos en toda su existencia, no todo es de color de rosa. Tiene sus altos y sus bajos, sus momentos felices y sus momentos más jodidos y todos esos extremos nos forman como la madre que somos, y lo superamos día a día y sí, una decide ser madre pero no porque una etapa sea más complicada tenemos que castigarnos.

Sentirnos mal en momentos es NORMAL, sentirse superada en momentos es normal, cuantas de nosotras no ha tenido un momento en su maternidad en la que ha dicho ¿NO PUEDO MÁS? A mí unas cuantas y me he sentido la peor por pensar eso incluso por verbalizarlo, pero cuando llegas a ese punto, si estás leyendo esto y estás en ese punto, párate un momento y piensa que es lo que te ha llevado hasta ese límite, toma distancia aléjate un momento y respira llora, grita y piensa en que sí, esto pasará, pero pon medida.

 

«Mí» Culpa…

Como os decía antes yo me he encontrado en esa situación varias veces en estos 6 años de maternidad, en momentos de la lactancia donde me sentía sobrepasada tanto al inicio de la lactancia  como os conté en este post, como a los 20 meses de lactancia por esa insistencia continua de demanda, de sentirse objeto y darle el pecho con la sensación de obligación, recuerdo cuando venía mi hijo y me decía mami teta, y  me entraba esa sensación de asfixia  de no puedo más,  y pensar en destetar, pero lo pensaba en serio y en el fondo no quería destetar, simplemente no quería que mis 24h  giraran entorno a la teta, sino que hubiera algo más.

También en situaciones como los despertares nocturnos cuando se podían despertar entre 15 veces por la noche y te despertabas con la sensación de no haber dormido, recuerdo esa sensación a las 4 de la mañana de cuando se despertaba por  décima vez , de dar un golpe en la cama y salir por la puerta y decir hasta aquí, aunque a los dos pasos volvía atrás. Y no es porque mi marido no se involucre que sé que muchas lo pensarán, al contrario. Él es una persona que siempre se ha ocupado por igual de todas las tareas tanto como padre como en casa, pero hay muchos niños que son más dependientes de sus madres, y ese es nuestro caso.

O por ejemplo durante el confinamiento por el COVID, actualmente llevamos como unos 6 meses en los que yo he estado en casa con ellos las 24h, mi marido ha trabajado normal y yo por casualidades de la vida me encuentro de baja por una lesión, pues estos 6 meses ha habido de todo, y que ahora mismo a 5 días de irme de vacaciones estoy bastante al límite y porque sé que mi desahogo(las vacaciones) está a la vuelta de la esquina y me hace calmarme pero…cuesta ser madre, muchas veces es ponerte a prueba día tras día.

Por ese motivo, cuando sientas ese límite esa culpabilidad, haz el favor de despegarte de tu hijo, respira y piensa en que es lo que te está haciendo esto, muchas veces no es esa dependencia de teta sino el pensar que no hay nada más, pero si lo pensamos , no va a pasar nada porque tú quedes un día, y no puedas darle el pecho, o no pasa nada por desconectar un rato, no tienes porqué salir, sino el simple hecho de  hacer algo para ti, ya sea quedarte en el baño encerrada haciendo un baño, estar con el móvil en el dormitorio, no sé, busca algo que te pueda hacer desconectar.

Pero sobre todo…

Y sobre toda las cosas HABLALO con alguien, el contarlo desahoga y te hace ver que es algo normal, que no eres una mala madre, que la gente no lo cuenta por vergüenza a lo que pensaran. Pues no, yo te animo a qué lo cuentes a que lo saques fuera, háblalo con tu pareja, con tú madre, una amiga, otra mama, o si te sientes mejor en plan anónimo cuéntalo por aquí las mujeres estamos para eso para darnos apoyo, y sobre todo no sentirnos juzgadas.

Así que fuera culpabilidad porque con ella no podremos ser plenamente nosotras, pero con la culpa o sin ella, siempre seremos buenas madres.

 

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