Aquí una bocazas con todas las letras, sí sí lo soy, y es que ahora que han pasado 4 años desde
que soy madre, me rio de todas las chorradas que llegué a decir que “Yo nunca haré…” “Yo
nunca diré…” porque creo que me los he pasado por alto todos jajaja ¿Os suena esta historia
verdad?

Si es que yo antes veía la maternidad desde una perspectiva de la inexperiencia, no es que
tenga mucha pero antes era nula, por lo que situaciones que veía en mi entorno, en el parque,
en un supermercado, hacían que esos yo nunca salieran a relucir en mi pensamiento, como:

Yo nunca…

Yo nunca alzaré la voz
Yo nunca les dejaré el móvil
Yo nunca les pondré la televisión para que estén tranquilos y me dejen hacer algo
Yo nunca los dejaré dormir en mi cama después del año
Yo nunca lo dejaré que este tirado en la calle dando la pataleta
Yo nunca le diré que sí cuando le había dicho que no
Yo nunca le pondré chupete
Yo nunca los chantajearé para que terminen de cenar
Yo nunca lo chantajearé para que se suba al carrito

 

La verdad es que podría hacer una lista muuuyy larga, así que sí soy una bocazas, y eso me
pasa por hacer conclusiones precipitadas, porque una no sabe cómo será su maternidad antes
de serlo, porque una no se puede basar en lo que hará o dirá por lo que ve de otra madre.
Cada niño es un mundo, cada maternidad otro. Y juzgar es muy fácil y opinar sin ponernos en
la piel del otro también.

Cuando nos adentramos en este mundo es cuando de verdad te das cuentas de lo que va el tema. Que muchos yo nunca… viéndolo ahora desde el punto de vista
como mamá, era la mejor opción. Que un esperar a que el niño se le pase la pataleta en el
suelo por muy numerito que haga, es mejor que un grito y un tirón de brazo.

Hay muchas cosas de las que no estoy orgullosa, como chantajearlo para que se siente al carro,
dejarle el móvil…pero muchas veces es la solución más rápida y la que funciona al instante. No
hay excusa, pero hoy por hoy es lo que hay. Pero voy intentando reducir esas situaciones.

De otras intento eliminarlas como el alzar la voz, intento que no suela pasar, pero muchas veces la
paciencia la ponen al límite y bueno… pasa lo que pasa, pero es algo en lo que estoy
trabajando e intentando aplicar una disciplina positiva de la que más adelante ya os contaré.

No os penséis que todo es negativo estoy muy orgullosa también de cosas que dije que yo
nunca haré y se cumplen a día de hoy 100% y espero que sigan así durante mucho tiempo

«Yo nunca» que no cambiaré

Yo nunca ignoraré su llanto.
Yo nunca le levantaré la mano.

Yo nunca antepondré mis prioridades a la suya.
Yo nunca dejaré de escucharlo cuando me explique algo.

¿Y vosotr@s que yo nunca os habéis tenido que tragar con patatas ahora que sois madres?